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La epigrafía de Tierras Altas y Joaquín Gómez-Pantoja

septiembre 4, 2020

Analizando la estela de Fuente Ayá (Villartoso).

Hace dos décadas que mi entonces profesor de Epigrafía, José Antonio Abásolo, me puso en contacto con Joaquín Gómez-Pantoja, volcado como estaba yo en aquellos años en los estudios de doctorado en los que una parte importante de mi trabajo investigador lo constituían las novedosas inscripciones latinas que estaban saliendo a la luz en Tierras Altas. Joaquín era ya una autoridad más que consagrada y del que había leído algunas cosas, entre ellas, por supuesto, todas las que hacían referencia a inscripciones de nuestra tierra, como su colaboración al 2º Congreso de Arqueología Soriana (publicado en 1992) y al de Termalismo Antiguo celebrado en Arnedillo (publicado en 1997). Incluso recuerdo con admiración la charla erudita y amena que nos dio por esos años en uno de los congresos de Celtíberos, hablando de trashumancia y Antigüedad.

Ara a Pales (Palacio de San Pedro).

En aquella década de los noventa Joaquín fue muy prolífico en artículos sobre este tema, de ahí que vistas las raíces trashumantes de Tierras Altas y la nada desdeñable cantidad de inscripciones latinas que se conocieron a lo largo de esa década, la colaboración fue inevitable y rápida en un coloquio celebrado en Salamanca en 1999 y que se publica en 2001. Es en este coloquio en el que presentamos la estela del ya famoso -al menos en el ámbito de las lenguas paleohispánicas- ANTESTIVS SESENCO.

Estela de Santa Cecilia. Preparados para el levantamiento fotogramétrico

La labor investigadora que fuimos desarrollando a partir de entonces con el proyecto Idoubeda oros tuvo, desde el punto de vista epigráfico, un primer hito en 2006 con la exposición inaugural  “Costumbres romanas para la muerte en Tierras Altas de Soria” en Santa Cruz de Yanguas, momento en el que comenzamos a sembrar entre las gentes de la comarca esa sensación de que, desde el punto de vista patrimonial, teníamos una particular y “diferente” riqueza que el devenir de la Historia había querido situar en nuestras montañas y que debíamos cuidar y divulgar. La exposición tuvo su continuidad en 2010 en colaboración con la Fundación Raimundo de Rincón de San Pedro Manrique y en 2011 en Bretún con Vicente Marín y su incipiente Fundación. En estos dos últimos eventos se expusieron algunas piezas novedosas y desde entonces las visitas de Joaquín fueron todo lo frecuentes que la salud le permitió, siempre acompañado de algún joven investigador que se estaba curtiendo con él. A la apoteósica (no exagero) del pasado 2019, de nuevo en Santa Cruz, ya no pudo acercarse.

Vizmanos. Estelas de la fuente.

Fruto de los últimos viajes han sido un par de colaboraciones que el devenir, ahora de la vida, ha querido que vayan a ver la luz huérfanas de su compañía y de su saber estar. En estos últimos meses hemos empezado a echar en falta sus observaciones, sus agudas y sorprendentes soluciones a piezas en ocasiones de un latín enrevesadamente popular y vulgar. En el presente ya, y en el futuro, estamos echando en falta y echaremos al maestro y al amigo.

Terram levem habeas

Estela de la casa de la tía Electa (Villartoso). Preparando un calco

Idoubeda mater 2020 son Maricruz GC y Eduardo AP

Para esta entrada: Maricruz GC (fotos), Eduardo AP (texto y fotos) 

© idoubeda 2020

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Valdecantos: inauguración de la fuente

mayo 16, 2020

Fuente. Junio 2009

A principios del presente 2020 murió en Arnedo Sotera Alfaro Verguizas, la tía Sotera. Ciento tres años de vida repartidos entre Valdecantos y Arnedo, llevados con la entrañable humildad de la gente de pueblo sencilla y buena. Con esta generación se van muchos de los avatares del siglo XX en la sierra, con la Guerra Civil, la postguerra, la huida a las zonas industriales y la consiguiente (ahora tan cacareada) despoblación.

No es intención de esta página escribir un recuerdo de quien hasta principios de año era la más longeva de la familia, pero sí que con la disculpa de la aparición de un vídeo familiar que interesa, y mucho, a los temas que tratamos, no está de más este recuerdo. Gracias Montse por la confianza de facilitarnos este documento etnográfico.

Sotera Alfaro Verguizas

Parece que era costumbre en Valdecantos celebrar los eventos locales con recitados en verso que luego se quedaban grabados en la memoria de los entonces niños… vivencias infantiles que nunca se olvidan y que, seguro, mucho tuvieron que ver en su memorización aquellos maestros de la primera mitad del siglo pasado.

El que ahora transcribimos es el recitado de la fiesta de la inauguración de la fuente de Valdecantos, que ha de remontarse, como muy pronto, a los años de la II República, si no antes. Un acontecimiento local de hace un siglo, o casi, que gracias a Sotera y su memoria, podemos recrear y revivir. La importancia de estos hechos para la gente del pueblo, no tan lejanos en el tiempo sí en la memoria de las generaciones actuales, se palpa en la descripción de los versos: la llegada de la luz, del teléfono, de los coches o la que nos ocupa, la del agua a la plaza del pueblo… son reflejos del progreso que con mucho retraso llegaba a estos rincones y que eran recibidos con la alegría propia de la liberación de un gran sacrificio. No es en vano, antes de llegar la fuente a la plaza de Valdecantos ésta estaba a unos 300 metros de la casa más cercana, en el fondo de la vaguada que tiene el pueblo por el noroeste, hoy manantial (casi) olvidado y al que aún algunos se acercan en busca de berros.

 

FIESTA DE LA INAUGURACIÓN

 

Plaza y fuente. Octubre 2006

Muy dignas autoridades

eclesiástica y civil

benevolencia les pido

por cuanto voy a decir.

 

A dichas autoridades

saludo por lo primero

lo mismo cuantos me escuchan

va mi saludo sincero.

 

Permitidme estas palabras

que salen del corazón

al celebrar esta fiesta

llamada inauguración.

 

Hoy se inaugura la fuente

Casa de Sotera. Febrero 2009

tantas veces deseada,

que a fuerzas de sacrificios

la vemos realizada.

 

Un pueblo pequeño es grande

con voluntad y armonía,

las pruebas de ello es la obra

que se inaugura este día.

 

Querer es poder se dijo

y en efecto así lo hicimos,

la fuente vino a la plaza

tan solo entre diez vecinos.

 

Venciendo dificultades

y haciendo gran sacrificio,

tenemos el agua en el pueblo

que será un gran beneficio.

Fuente. Febrero 2009

 

Muchos nos han ayudado,

con un noble corazón,

cuando nuestro digno alcalde

extendió la suscripción.

 

Mucho trabajo y dinero

a todos nos ha costado,

pero tener el agua en casa

¿no es todo bien empleado?

Cillisca. Marzo 2008

 

Y al recordar lo pasado

en el rigor del invierno

cuando las cilliscas corren

entonces qué nos diremos

recordando aquellos días,

con los cántaros a cuestas

cargados como animales.

 

Si volvieran hoy al mundo

aquellos antecesores

y la fuente aquí la vieran

¡qué nos dirían señores!

 

Por tanto les felicito

con toda sinceridad,

deseándoles salud

Y mucha (felicidad).

 

Valdecantos. Década de los ochenta

Video:

https://drive.google.com/open?id=1eLJ_7e2CXCHjSWMmczI6rc7UbkbVFmYP

 

Idoubeda mater 2020 son Maricruz GC y Eduardo AP

Para esta entrada: Sotera AV (documentación), Montse VP (documentación/video), Eduardo AP (documentación, texto y fotos)

© idoubeda 2020

 

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Santa Cruz de Yanguas: inscripciones y grabados

febrero 19, 2018

Paseando por los pueblos de nuestra sierra rara será la localidad en la que no encontremos alguna inscripción grabada sobre la piedra de sus construcciones, siendo los lugares más comunes dinteles, traveseras y jambas de puertas o ventanas y también piedras singulares por su amplia y lisa superficie emplazadas en las fachadas. En cualquier caso, no faltan inscripciones más, llamémosle ‘modestas’ o discretas, que pasan desapercibidas en cualquier punto del perímetro exterior de viviendas y otras estructuras.

Estas inscripciones muchas veces fechan el edificio, también pueden incluir el nombre del propietario y las más antiguas suelen tener alguna advocación religiosa para proteger la casa de los malos espíritus y augurios. La costumbre, tal y como la conocemos en nuestros pueblos, parece que se origina en el siglo XVII, se hace muy común en el XVIII y se mantiene aunque cada vez más mermada a partir del XIX y todo el siglo XX.

Las que conocemos en Santa Cruz son muy modernas, del siglo pasado si exceptuamos el escudo heráldico que ocupa la clave de un elegante y robusto arco de medio punto dovelado que da acceso al corral de la casa de Félix Jiménez. El escudo es de un único campo en el que se ve una flor de lis flanqueada en la parte baja por una hoz y un haz de trigo. En la base, fuera ya del marco del escudo, una flor de cuatro pétalos.

Este escudo pertenece a una rama de los Cereceda asentados en Santa Cruz, con personajes conocidos a mediados del siglo XVIII, especialmente Manuel Juan de Cereceda, que fue fiscal de la Real Audiencia de Sevilla. Su hermano Simón Antonio de Cereceda fue elegido mayordomo del santuario/ermita de la Virgen de las Escobillas y posteriormente también lo fue en representación de su hermano Manuel Juan. Félix, descendiente de estos Cereceda, nos da la solución a otra inscripción contemporánea que hay en la parte interior del arco, dentro del corral:

D. M. Z.

…o lo que es lo mismo, las iniciales de un personaje de la familia, Don Manuel de Zereceda.

Los Cereceda son una rama de los Tejada cameranos (Solar de Tejada) que parece pierden buena parte de su hacienda a consecuencia de la Guerra de la Independencia y su apoyo económico a la guerrilla antinapoleónica. La importancia de esta familia noble en la historia local queda patente en la iglesia de Santa Cruz, en la que eran propietarios de la capilla situada en el brazo derecho de la planta de su cruz latina, la meridional. El propio Félix, cuando reconstruyó la casa familiar prácticamente desde los cimientos, se cuidó de coronar la puerta de acceso con una inscripción que recuerda el momento: FELIX JIMENEZ / AÑO 1979

 

Algo más antiguos, de mediados del siglo XX o un poco anteriores, han de ser el grabado y sobre todo la inscripción situados junto a la puerta de acceso al corral de la casa de Mariluz Lozano. De la inscripción, aunque fracturada y parcialmente perdida, puede reconstruirse lo sustancial, el nombre del propietario, Higinio Mazo, y la localidad, Santa Cruz de Yanguas.

[—-(H)]IJINIO MAZO

[–]N SANTA CRUZ DE

[(YAN)]GUAS

El autor, tal vez el propio tío Higinio, aprovechó el frente de una piedra bien escuadrada de arenisca cementada estructurando la superficie epigráfica en cinco renglones delimitados por líneas guía trazadas a regla. El texto ocupa las líneas primera (nombre), y tercera-cuarta (localidad), quedando la segunda vacía y aparentemente también la quinta, aunque aquí no hay que descartar que pudiese haber incluido algún dato como la fecha y sobre todo el año, que entraría perfectamente en los dos tercios iniciales que se han perdido. Sabemos que antes de que comprase la casa el tío Cándido, padre de Mariluz, perteneció al tío Higinio. Aún se recuerda que esta casa era uno de los puntos de reunión de Santa Cruz, especialmente de los fumadores, pues en un pequeño cuartito del portal estaba el estanco local que atendía la tía Bárbara, mujer de Higinio.

En otra piedra algo mayor que hay debajo de la anterior, también bien escuadrada, aparecen grabados dos círculos idénticos hechos a compás, que tienen en su interior otro mucho menor que sirve de eje; el interior del espacio entre ambos círculos está dividido en cinco regulares “quesitos” cada uno de ellos relleno de líneas paralelas hechas a regla, trazadas en ligera diagonal respecto a las de los “quesitos” vecinos, lo que da a ambos círculos cierta impresión de movimiento circular, rotatorio. Quiere la casualidad (o igual no es casualidad) que el tío Higinio era dueño de un molino situado encima de lo que hoy se llaman las Huertas del Molino (su molino). Buscando en el peñasco superior aún veremos el canal y la caída excavada en la roca. Salvo esto y el topónimo de las huertas nada queda del molino, sus restos desaparecieron al hacer la carretera a Villartoso, Puente Nuevo incluido; el viejo puente de lo que antes era camino estaba unas decenas de metros más abajo y era de madera, el Puente Chico, en contraposición al Puente Grande, situado unos centenares de metros aguas arriba del Baos y propiedad de la vieja Comunidad de Villa y Tierra de Yanguas. Volviendo a los círculos, sospechamos que algo tienen que ver con la calidad de molinero del tío Higinio.

Molino del tío Higinio: pozo y canal. Febrero 2018

Cerramos este pequeño recorrido por las inscripciones de Santa Cruz con una teja. El año pasado dimos entrada en idoubeda mater una inscripción sobre teja en euskera localizada en Villartoso. Como consecuencia de ello Santiago Murillas me dejó una teja inscrita aparecida durante una reforma de su casa. En la inscripción, que porta una impecable y vistosa caligrafía, se lee Sta Cruz de Yanguas. Por la escritura es evidente que no es muy antigua (la de Villartoso tenía data del siglo XVIII). Podría ser desde un momento avanzado del XIX o de los dos primeros tercios del XX. La pericia del autor grabando sobre el barro fresco apunta a que fue el propio fabricante de las tejas el que ejecutó el texto, generalmente gentes foráneas a los que se contrataba cuando se necesitaba un volumen importante de tejas. Nótense los perfectos remates circulares de la S y de la Y, y sobre todo, la pericia al ejecutar la D de la preposición, con el trazo “vertical” totalmente horizontal para que cupiese entre Cruz y Yanguas. Estos profesionales de las tejas las fabricaban en algún lugar apartado del pueblo, entre otros motivos para evitar incendios por la necesidad de la preparación de hornos para su cocción. No hay pueblo que no tenga en su toponimia el término de La Tejera, en Santa Cruz aguas arriba del Baos, a la izquierda del cruce por el que subimos hacia La Solana. En cualquier caso no siempre se hacían las tejas en el lugar donde se iban a utilizar; en nuestro caso también puede tratarse de un recurso del fabricante para indicar el destino de determinada partida de tejas.

Idoubeda mater 2018 son Maricruz GC y Eduardo AP

Para esta entrada: Macaria PG (documentación), Félix JJ (documentación), Santiago MdV (documentación), Eduardo AP (documentación, texto y fotos)

© idoubeda 2018

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Villartoso: una inscripción sobre teja del XVIII en euskera

enero 31, 2017
Villartoso: la teja inscrita

Villartoso: la teja inscrita

El verano pasado hizo un año que un apasionado de la cultura de nuestra tierra aparte de doctor en las complicadas disciplinas de una carrera de ciencias, mi pariente, convecino y amigo Javier, me llevó a su casa de Villartoso a enseñarme una teja inscrita localizada durante la rehabilitación de su tejado. Ya me había adelantado Javi su impresión a propósito del idioma y de la fecha, opinión que compartí con él en cuanto la vi. Aparte de constatar con perplejidad y sentido del humor que estábamos ante un texto de hace más de dos siglos, que parecía en euskera y que incluía a una persona de nombre Domingo (y no Txomin, véase sano humor en esta observación) poco más pudimos avanzar o descifrar. Lee el resto de esta entrada »

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LAS CAMPANAS DE VALDECANTOS

junio 23, 2015
Las campanas desde poniente

Las campanas desde poniente

Un solsticio más resuenan las campanas de San Juan en el valle del Baos, de La Laguna a Santa Cruz, de Villartoso al Santo.

Llevamos ya casi una década en la que Emilio, con su voluntad y cariño por su pueblo, Valdecantos, se encarga de ello, y de que en esta fecha tan especial, iniciática y exotérica para muchos, de plenitud solar para todos… suenen protectoras las campanas que anuncian la primera fiesta del verano, la del Bautista, el último profeta. Es Juan el vínculo entre lo profano, los tiempos anteriores a Cristo, y la nueva Era marcada por la regeneración de quien ha inaugurado el año 0. Juan el Bautista y el solsticio de verano son ambiguos para un purista, Lee el resto de esta entrada »

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Fuente Marín (San Andrés de San Pedro / Oncala)

enero 14, 2015
Fuente Marín

Fuente Marín

Subir a la Sierra del Rodadero y descubrir todos sus altos alante hasta alcanzar el collado del puerto de Oncala es un recorrido fácil en coche desde que toda la línea de la sierra ha sido sembrada de aerogeneradores. Tomando la pista que sale algo más arriba de Torretarrancho hasta conectar con la Sierra de Alba, el recorrido nos llevará por el interfluvio Ebro-Duero, ora de cara a la Meseta, la altiplanicie adnamantina, ora, las más de las veces, de cara al interior de la Sierra, oteando desde su altura buena parte de la vieja comunidad de villa y tierra sanpedrana. Se mire al sur (Soria), se mire al norte (la profundidad de la serranía), la vista, el paisaje… sus sensaciones… raro, muy raro será que nos dejen indiferentes. Lee el resto de esta entrada »

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El San Juan Bautista de Valdecantos (Soria) y un canto a su (des)población

octubre 3, 2014
El Bautista restaurado

El Bautista restaurado

Fue allá por los finales de los 60 y primeros 70 cuando Valdecantos, prácticamente, se quedó vacío. Solo una pareja, el tío Pepe y la tía Isidra, aguantaron hasta su muerte, allá por 1993. Si ya para entonces buena parte del pueblo estaba en ruinas a partir de esos años la ruina se aceleró… poco más que un par casas y algún pajar se mantenían en pie tres lustros después. Desde entonces no es que hayan cambiado mucho las cosas pero, al menos, cierta ilusión por mantener viva la llamita de las raíces más entrañables ha hecho que en Valdecantos se junten cada año unas cuantas familias para festejar a su patrón El Bautista, San Juan Bautista. El verano pasado (2013), durante las fiestas de San Juan, Emilio nos contagió a unos cuantos sus ganas de restaurar la imagen del patrón y durante el aperitivo de fiestas acordamos, por empeño, que en las fiestas del presente estaría nuestro Bautista restaurado. Un año después, así ha sido: pedestal, mano y dedos amputados, espalda… ahora puede verse hasta el color de sus cejas, recién pintadas, gracias a la voluntad de media docena de familias sencillas y humildes, como todo lo que toca a Valdecantos, y a la buena mano en gestión de Antonio, nuestro cura. Lee el resto de esta entrada »

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Santiguarse con el agua de las Ninfas: la iglesia de Aldehuelas

septiembre 28, 2013

Ara Ninfas 2013 01bEl hecho de presignarse al entrar en la iglesia de Las Aldehuelas no tiene en sí más importancia que cualquier gesto vinculado al culto heredado de nuestros mayores: un pequeño acto ritual, mecánico e instantáneo, con el que predisponemos para el bien cuerpo y mente al entrar al templo, la casa de la divinidad. Y en Las Aldehuelas no es diferente… ¿o sí?.

Confiando en que no se interprete como falta de respeto, todo lo contrario, al hablar del panteón de este templo lo voy a hacer en plural, no sólo su patrona Nuestra Señora del Socorro habita la iglesia, también tienen aquí su altar unas frescas y jóvenes diosas que lo fueron de esta tierra: las Ninfas. Lee el resto de esta entrada »

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Villarijo y el eco literario de una placa republicana

junio 13, 2013
Placa republicana dedicando la plaza del pueblo a Ezequiel Solana

Placa republicana dedicando la plaza del pueblo a Ezequiel Solana

Uno de los encantos que para el forastero, especialmente el urbano, tiene la serranía soriana es su vacío humano, paisajes labrados por el hombre… sin hombres. Para descubrir poblados a los que la naturaleza frondosa está devorando no hace falta volar miles de kilómetros hacia lugares exóticos como las selvas centroamericanas, basta llegar a San Pedro Manrique y dejarse arrastrar por el Linares hasta alcanzar el Molino de la Media Legua, Vea… y después Peñazcurna y más allá, en el rincón último del Linares soriano… Villarijo. Lee el resto de esta entrada »

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Un antropomorfo diademado con ciervo en Oncala

marzo 19, 2013
Fragmento de estela con antropomorfo y cuadrúpedo, Oncala

Fragmento de estela con antropomorfo y cuadrúpedo, Oncala

la sistematización ‘clásica’ de las representaciones antropomorfas de la prehistoria reciente peninsular realizada por Almagro Gorbea distinguía dos tipos básicos, los gijarros-estela y las estelas de guerrero, localizadas la mayoría en el oeste y sudoeste de la Península. Las primeras eran representaciones de una figura humana adaptada en su contorno al soporte, una piedra erosionada por las aguas de un río (de ahí el término de guijarro) que raramente excedía del metro de longitud; la característica más llamativa de buena parte de estas piezas es que tienen en torno a su cabeza uno o dos círculos recorridos por trazos rectos paralelos, semejando radios, de ahí que se las conozca también como “estelas diademadas”. En el segundo tipo aparece grabado un individuo esquemático junto a cuadrúpedos y armamento, de ahí su denominación. La conexión entre ambas formas viene dada por que ciertos individuos de las estelas de guerrero tienen también la llamada diadema. Lee el resto de esta entrada »